sábado, 9 de noviembre de 2013

exito en la escuela....!!!


Éxito escolar…!!!
 
 
 
introducción:
Todos los niños poseen el poder para tener éxito en la escuela y en la vida, y todos
los padres, miembros de la familia y guardianes pueden ayudar. La pregunta más
bien es: ¿Cómo podemos ayudarles a tener éxito? La respuesta resulta al combinar
el sentido común y los estudios sobre cómo aprenden los niños y cómo
prepararlos para el aprendizaje.
Por ejemplo, sabemos que los niños tienden a hacer las mismas cosas que ven a
sus padres hacer. Lo que decimos y hacemos en nuestras vidas diarias les puede
ayudar a desarrollar actitudes positivas hacia la escuela y el aprendizaje, y a
desarrollar la confianza en sí mismos como estudiantes. Al demostrarles que
valoramos la educación y utilizamos nuestro conocimiento en la vida cotidiana,
les damos un ejemplo muy poderoso a seguir, lo cual contribuye mucho a su éxito
en la escuela.
Ya que los padres son los primeros maestros y los que ejercen mayor influencia
en las vidas de los niños, es muy importante que los padres desarrollen y
mantengan enlaces fuertes con las escuelas de sus hijos. Cuando los padres y las
familias se involucran en las escuelas, los niños tienden a destacarse más y sus
opiniones sobre la escuela son más positivas. También ayudamos a nuestros hijos
a tener éxito en la escuela al trabajar con los maestros para asegurar que el plan de
estudios y los métodos de instrucción que utilizan se hayan comprobado por los
estudios pedagógicos que demuestran los medios más eficaces para ayudar a los
estudiantes a aprender.
 
 

Aliente a sus hijos a leer:
Lo más importante que usted puede hacer para ayudarle a su niño a tener éxito en:
la escuela--- y en la vida--- es ayudarle a leer. No podemos enfatizar demasiado la
importancia de la lectura. La lectura ayuda a los niños a superarse en todas sus
materias. Más aún, es la clave para el aprendizaje de toda la vida. Aquí les damos
algunos consejos para ayudar a que su niño se desarrolle como lector.
ß Comience temprano. Cuando su niño todavía es un bebé, la lectura en voz
alta debe integrar su rutina diaria. Al principio lea solo algunos minutos por
sesión, varias veces al día. A medida que su niño vaya creciendo, usted
podrá determinar si quiere que usted le lea más. Hable con su niño al leer.
Aliente sus preguntas y a que hable sobre la historia que están leyendo.
Pregúntele qué cree que va a suceder en la historia. Cuando él comience a
leer por su cuenta, pídale que le lea a usted de los libros y las revistas que
más disfruta.
ß Asegúrese que su hogar esté lleno de materiales de lectura que sean
adecuados para su niño. Mantenga una buena selección de revistas y
periódicos en casa. Los materiales de lectura no tienen que ser nuevos o
muy caros. Usted puede encontrar buenos libros y revistas para su hijo en
las ventas del vecindario o cuando su biblioteca local celebre una feria o
venta de libros. Pídale a sus familiares y amigos que le regalen libros
infantiles o subscripciones a revistas infantiles en vez de juguetes u otros
regalos para celebrar ocasiones especiales como los cumpleaños. Aparte el
tiempo necesario para que su familia pueda disfrutar de la lectura con
calma y silencio. Algunas familias disfrutan de la lectura en voz alta,
leyendo libros favoritos que cada miembro de la familia selecciona, o sus
cuentos, poesías y artículos favoritos.
 
hable con su hijo:
Hablar y escuchar cuidadosamente son dos destrezas que juegan un papel muy
importante en el éxito escolar de su niño. Los niños pequeños aprenden las
destrezas del lenguaje que necesitarán para tener éxito aprendiendo a leer a través
de lo que escuchan a sus padres decir, las charlas entre los miembros de su familia
y cómo son alentados a responder. Por ejemplo, los niños que no escuchan mucha
conversación o a quienes no se les alienta a hablar y participar, suelen tener
problemas al aprender a leer, lo cual puede causarles retrasos en su desarrollo
escolar. Además, los niños que no han aprendido a escuchar con cuidado
frecuentemente tienen problemas siguiendo instrucciones o prestando atención en
clase.
Imagínese que el hablar con su niño es como un juego de tenis con palabras – en
vez de una pelota – rebotando de un lado de la cancha al otro. Aparte unos
momentos para hablar en cualquier lugar donde se encuentren. Por ejemplo:
ß Al caminar con su niño o en el autobús, hable con él sobre lo que está
haciendo en la escuela. Pida que le cuente sobre qué sucedió en la
asamblea o durante un viaje de estudios. Señale y hable con él sobre las
cosas que ven mientras caminan – anuncios cómicos, carros nuevos,
personas interesantes.
ß Al hacer compras en la tienda, hable con su niño sobre los precios, las
diferencias entre las marcas de los alimentos y cómo escoger las mejores
frutas y vegetales. Dele instrucciones para encontrar ciertos productos, y
pídale que los busque.
ß Al preparar la cena familiar, pida que el niño le ayude a seguir los pasos en
una receta. Hable con él sobre lo que puede suceder si eliminan un paso o
si se les olvida incluir un ingrediente.
ß Al hacer reparaciones en la plomería o arreglar una mesa quebrada, pida
que el niño le pase las herramientas que usted le nombra. Hablen sobre los
pasos requeridos para completar la tarea. Explíquele qué está haciendo y
por qué. Pregúntele si tiene alguna sugerencia sobre cómo se debe hacer
alguna cosa.
ß Al ver la televisión juntos, hable con su niño sobre los programas. Si están
viendo uno de sus programas favoritos, pídale que le hable acerca de los
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personajes del programa, que le diga cuáles le gustan más y cuáles no le
gustan, y quienes son los actores. Haga comparaciones con algún programa
que le gustaba a usted cuando tenía la misma edad que su hijo.
ß Al leer un libro con su niño, tome una pausa de vez en cuando y hable con
él sobre lo que está sucediendo en la historia. Ayúdele a relacionar los
eventos en el libro con los eventos de su vida. “¡Mira qué alto es ese
edificio! ¿Te acuerdas que vimos edificios así cuando fuimos a Chicago?”
Pídale que le relate de qué se trata el libro en sus propias palabras.
Pregúntele si encontró palabras nuevas en el libro y ayúdele a determinar
qué significan.
 
 
 
 
supervise la tarea:
Haga a su niño comprender que usted piensa que la educación es algo importante
y que hay que cumplir con la tarea escolar. Estas son algunas maneras en que
usted le puede ayudar a su niño con la tarea:
ß Aparte un lugar especial para que su niño estudie. Hacer una zona de
estudios no tiene que ser nada complicado. Tener un escritorio en la
recámara sería fantástico, pero para muchos niños la mesa de la cocina o
una esquinita en la sala funciona igualmente bien. La zona de estudios
deberá estar bien alumbrada y debe mantenerse callada. Provea los
materiales necesarios e identifique los recursos que su niño necesita. Para
empezar, tenga a la mano suficientes lápices, plumas, borradores, papel y
un diccionario. Otros materiales que pueden ser útiles incluyen una
grapadora, sujetapapeles, una calculadora, un sacapuntas, cinta adhesiva,
pegamento, una regla, tarjetas de cartulina, un diccionario de sinónimos y un almanaque. Si es posible, guarde todos estos materiales en un solo lugar.
Si usted no puede proveer los materiales necesarios, avísele a la maestra, al
consejero escolar o al director de la escuela para que le ayuden a localizar
fuentes de apoyo y recursos en la comunidad.
ß Fije una hora para hacer la tarea. Al tener un horario regular para hacer la
tarea, los niños la completan con mayor regularidad. Claro que un buen
horario depende en parte de la edad de su niño así como de sus necesidades
específicas. Usted necesita trabajar estrechamente con su niño para
desarrollar el horario que más convenga. Si su hijo es un poco mayor,
permita que tome cierta responsabilidad para determinar su horario – pero
asegúrese que sea un horario que funcione bien. Quizás sea útil escribir el
horario y ponerlo en algún lugar fácil de consultar, por ejemplo,
sujetándolo con un imán en el refrigerador.
ß Elimine las distracciones. Apague el televisor y no permita que su niño
haga o reciba llamadas sociales durante la hora de hacer tarea. (Pero
recuerde que en algunas ocasiones una llamada a un compañero con una
pregunta sobre la tarea podría ser útil.) Si viven en una casa pequeña o
demasiado bulliciosa, intente que todos los miembros de la familia se
ocupen con alguna actividad callada durante la hora de la tarea. Quizás sea
necesario llevar a los hermanitos muy pequeños al patio o a jugar en otro
cuarto. Si es imposible eliminar las distracciones, quizás su niño pueda
hacer su tarea en la biblioteca local.
ß No espere ni exija la perfección total. Cuando su niño le pida que revise lo
que ha logrado – ya sea trazar una figura 8 en la pista de patinaje sobre
hielo, o acabar con la tarea de matemáticas – demuéstrele su interés y
haláguelo cuando haya hecho algo bien. Si tiene comentarios críticos o sugerencias, hágalos de manera que le ayude a mejorar su trabajo.
 

anímelo a ir a la biblioteca: 
Las bibliotecas son lugares de aprendizaje y descubrimiento para todos. Al ayudar
a su niño a descubrir la biblioteca usted lo iniciará en un camino seguro hacia el
aprendizaje independiente. Estas son algunas sugerencias para ayudarle:
ß Introduzca las visitas a la biblioteca tan temprano en la vida de su niño
como sea posible. No importa que apenas tenga dos o tres años de edad,
llévelo a la biblioteca cada semana. Si usted trabaja durante el día o se
interponen otros compromisos, recuerde que muchas bibliotecas mantienen
un horario nocturno.
ß Si su niño ya sabe escribir su nombre, lo más probable es que la biblioteca
le dará su propia tarjeta si usted también firma con él. Trate de obtener una
tarjeta para su hijo tan pronto como sea posible para que él pueda obtener
sus propios libros.
ß Cuando lleve a su niño a la biblioteca, preséntese y preséntelo a la
bibliotecaria. Pida que le den una orientación a las distintas salas y que le
expliquen qué servicios se ofrecen. Por ejemplo, además de una gran
variedad de libros, su biblioteca quizás también tenga revistas de interés
para su niño y para usted. Lo más probable es que también tenga periódicos
publicados en otras ciudades o países. La mayoría de las bibliotecas
también tienen música en audio casete o CD, películas en video o DVD y
muchos otros recursos educativos. Su biblioteca probablemente también
tendrá libros publicados en otros idiomas y programas para ayudar a los
adultos a mejorar su inglés y su lectura.
Pida que la bibliotecaria le informe sobre qué programas especiales hay
para su niño, tales como programas de lectura en el verano, clubes de
lectura y otros servicios como ayuda con la tarea.
ß Hágale entender a su niño que usted espera que siga todos los reglamentos
de la biblioteca y que se comporte bien. Las bibliotecas quieren que los
niños aprendan a utilizar sus materiales y servicios.


ayude a su hijo a utilizar adecuadamente el internet:
El Internet/Web mundial – una red de computadoras que conecta a las personas y
la información en todo el mundo – se ha convertido en una parte íntegra de
nuestro aprendizaje e interacción con otras personas. Para que los niños tengan
éxito hoy, deben saber cómo utilizar el Internet. Aquí les damos algunas
sugerencias para ayudar a su niño a utilizar el Internet adecuada y efectivamente:
ß Usen el Internet juntos. Si usted no tiene una computadora en casa
pregunte en la biblioteca si ellos tienen computadoras que usted y su niño
pueden utilizar. Si no conoce mucho sobre las computadoras o el uso del
Internet, pregunte si hay alguien en la biblioteca que les puede enseñar a
usted y a su niño juntos. Si su niño ya sabe cómo usar la computadora,
pídale que le enseñe. Pídale que le explique qué está haciendo y por qué.
Pida que le enseñe cuál es su sitio Web favorito y que le diga por qué le
gusta tanto. Esto le ayudará a tener más confianza en sí mismo y a sentirse
orgulloso de sus destrezas.
ß Ayude a su niño a localizar sitios Web adecuados. Asegure al mismo
tiempo que su niño entienda qué tipos de sitios Web usted considera
adecuados. Sugiérale sitios que le puedan ayudar con su tarea o que tienen
que ver con sus intereses.
Preste atención a los juegos electrónicos que use o copie del Internet.
Algunos juegos para la computadora son de contenido violento o sexual
inadecuado para uso de los niños. Existen recursos, tales como GetNetWise
(dirección electrónica http://www.getnetwise.org/), un servicio electrónico
de las compañías del Internet y grupos para la protección del interés
publico, y FamiliesConnect (dirección electrónica
http://www.ala.org/ICONN/familiesconnect.html), un servicio de la Asociación Americana de Bibliotecas, que le pueden ayudar a seleccionar
buenos sitios Web y darle mayor información sobre el uso del Internet.
Quizás prefiera usar un “filtro” para bloquear acceso a sitios inadecuados.
Estos filtros incluyen programas que usted puede instalar en su
computadora. Además, varios servicios de Internet ofrecen filtros
(frecuentemente gratis) que restringen el acceso de los niños a sitios
seguros para su uso. Sin embargo estos filtros no siempre son efectivos – y
los niños pueden aprender a evadirlos. Lo más efectivo sigue siendo su
participación y supervisión.
ß Supervise la cantidad de tiempo que su niño se pasa con la computadora.
El uso del Internet puede resultar tan adictivo como la televisión. No
permita que se apodere de la vida de su niño. Póngale un reloj al lado de la
computadora y pídale que se fije cuánto tiempo trabaja con ella. Recuerde
que muchos servicios Internet comerciales cobran según el tiempo que se
utilice el servicio. ¡Y puede resultar caro!
ß Enséñele a su niño las reglas de uso seguro del Internet. Asegúrese de que
nunca haga lo siguiente:
- Nunca le diga a nadie – ni siquiera a sus amigos – la contraseña de
su computadora;
- Nunca use malas palabras o mande mensajes crueles, amenazantes o
mentiras;
- Nunca comparta información personal en línea como su nombre o
los nombres de los miembros de su familia, su dirección, teléfono,
edad, nombre de su escuela; o
- Nunca haga arreglos para reunirse con una persona desconocida con
quien haya en una “sala de charla” (chat room) en el Internet.
 
 
 
aliente a su hijo a ser responsable y a trabajar independientemente:
Tomar mayor responsabilidad y trabajar independientemente son cualidades
importantes para el éxito escolar. Estas son algunas sugerencias para ayudar a su
niño a desarrollar estas cualidades:
ß Imponga reglas. Todos los hogares necesitan reglas razonables que los
niños comprendan bien y en las cuales se puedan apoyar. Permita que su
niño le ayude a definir las reglas y luego asegúrese de hacerlas cumplir con
constancia.
ß Hágale ver claramente que su niño es responsable por lo que haga en la
casa y en la escuela. Por ejemplo, no defienda a su niño automáticamente si
el maestro le dice que frecuentemente llega tarde o perturba la clase.
Escuche su lado de la historia. Pero si la acusación es cierta, déjelo
enfrentar las consecuencias.
ß Trabaje con su niño para desarrollar un horario razonable y constante para
hacer los deberes de la casa. Apúntelos en una lista. Los niños más
pequeños pueden ayudar a poner la mesa o a guardar sus juguetes y su ropa.
Los niños un poco mayores pueden ayudar a preparar la cena y a recoger
después.
ß Enséñele a su niño cómo dividir una tarea en varios pasos pequeños, y
luego a realizarla un paso a la vez. Esto funciona muy bien para todo lo que
hay que hacer – vestirse, limpiar el cuarto o cumplir con una tarea larga.
ß Haga que su niño se responsabilice de prepararse para la escuela todas las
mañanas – levantándose a tiempo, asegurando que tenga todo lo que
necesita para su día y otros deberes. Si es necesario, haga una lista de
control para recordarles todas las cosas que tiene que hacer.
ß Supervise las actividades de su niño después de las horas de escuela, en las
noches y los fines de semana. Si usted no puede estar en casa cuando él
llegue de la escuela, dele la responsabilidad de avisarle a usted por teléfono
para discutir sus planes.
 
 
 


referencias:
www.google.com.mx

 
prociencia.tripod.com.pe/prociencia/id17.HTML